sábado, 22 de octubre de 2022

Mira cómo corren (Tom George 2022)

 

En una cartelera bastante rutinaria y llena de efectos especiales, nos llega una película de las de antes de la croma, "Mira cómo corre", dirigida por el televisivo Tom George, un especialista premiado en los BAFTA por la serie británica "This Country". La referencia es importante porque la película es un ingenioso y divertido espectáculo con un fondo histórico. Se sitúa en 1953, en plena celebración de las 100 primeras representaciones de "La ratonera", la célebre obra de teatro de Agatha Christie, que batió todos los récords de permanencia en cartel habidos y por haber.

La película cuenta con un sólido y divertido guion de Mark Chappell, otro escritor, productos y actor ocasional de televisión. Si a esto le añadimos una buena interpretación del elenco, con dos buenos actores, como Saoirse Ronan y Sam Rockwell, en la pareja de policías, el maduro y la novata, en bordando sus papeles, dándoles el tono que la película requiere, "Mira cómo corren" se convierte en hora y media de comedia inteligente.

Hay tanta chabacanería en las comedias que se agradece de vez en cuando una película como esta, que parece sacada de ese 1953 en el que se supone que ocurre en la pantalla.

Esto no es trivial porque la película juega con los planos de la realidad y del teatro, el ambiente en el que se mueve. Hay una conciencia específica de encontrarnos ante una representación, lo que hace que nos encontremos ante un filme que juega con su propia condición.

Los sucesos, los personajes, el mismo escenario teatral en que ocurren los acontecimientos son ficciones y realidad, un mundo doble al que se le añade el del mismo espectador, con el que se juega estableciendo un diálogo que supone su conocimiento de muchas de las cosas que acontecen y, sobre todo, del destino de los propios personajes, incluida una aparición de la propia Agatha Christie.

La comedia juega con todos esos planos, el de la propia "La ratonera" y su modelo de misterio teatral, con los acontecimientos que ocurren a su alrededor y, por supuesto, con el espectador que está en su butaca contemplando lo que ocurre, tal como lo estaban los espectadores de 1953 en el teatro londinense en el que se estreno. A esto contribuye una realización que nos divide las pantallas ofreciéndonos una técnica de contrapunto de las imágenes para mostrarnos los mundos divergentes con los que se juega.

Sam Rockwell y Saoirse Ronan están estupendos en su cara a cara cómico, una pareja de policías británicos que se ven lanzados a ese acontecimiento, el crimen en la escena del crimen, valga el juego de palabras que se deriva del origen teatral del crimen mismo.

Tiene un papel destacado Adrien Brody en su papel de director de cine norteamericano, contratado para hacer una insólita versión cinematográfica de "La ratonera", que debe realizarse cuando se terminen las representaciones londinenses, algo que ellos piensan cercano y nosotros sabemos que no será así. La versión incluirá como final la canción "I saw the light", a cargo del cantante country Hank Williams, uno de los chistes que salpican la obra.

El guion es un juego constante que nos hace mantener la sonrisa a lo largo de toda la proyección. El humor se centra en ese tono que hemos señalado, en la relación entre las líneas del tiempo y frases bien construidas para mostrarnos ese mundillo del espectáculo desde la sátira.

Una comedia de otro tiempo para este tiempo, que falta nos hace recuperar el humor inteligente, las bromas sobre el cine mismo y su mundillo. Una película para divertirse y salir de buen humor del cine.

Joaquín Mª Aguirre


  Mira cómo corren (2022)     

Director: Tom George

Guion: Marke Chappell

Intérpretes: Saoirse Ronan, Sam Rockwell, Adrien Brody, Ruth Wilson, Pearl Chanda, John Woolf, Harris Dickinson, David Oyelowo, Ania Marson, Jacob Fortune-Lloyd, Sian Clifford, Charlie Cooper...

Producción: británica

domingo, 9 de octubre de 2022

Smile (Parker Finn 2022)

La experiencia de una película de terror está en el patio de butacas. Hay películas que se pueden ver en silencio y otras que ganan muchos si escuchas los gritos en la sala. Smile es de estas últimas. La entrada de grupos de adolescentes armadas con sus refrescos y palomitas auguraba un buen público, al que nadie mandó callar, a lo largo de la película.  En Smile se sufre y se disfruta.

Smile es el primer largometraje del director Parker Finn, en cuyo haber solo aparecen dos cortometrajes, ambos pertenecientes a al mismo género. Siendo una película de género es importante saberse las reglas del juego y Parker Finn parece conocerlas bien. En este género, las cosas funcionan o no. No suele haber término medio. El guion de la película es del propio Finn, lo que no confirma el buen conocimiento de esas reglas de género, respetadas tanto en la historia como en su narración visual.

Smile parte de dos inversiones: se le da la vuelta a la "sonrisa", convirtiéndola en un gesto terrorífico; y se le da la vuelta a la psiquiatra protagonista, la doctora Cotter, que pasa de la posición de superioridad de tratar a sus pacientes a convertirse en el centro de la locura. Son dos elementos habituales en el género, pero hay que saber unirlos. El hecho de que hayamos visto imágenes de la película y sepamos ya de esa horrenda sonrisa que aparece en los carteles anunciadores y que sigan funcionando nos muestra que Finn ha sabido graduar el horror para hacer que vaya in crescendo a lo largo del filme. El terror, a diferencia del misterio, no se resuelve al final. Va creciendo desde sus propios fundamentos, desde las raíces bien agarradas. Eso sucede en Smile.

La idea de la inversión se ve potenciada visualmente por la propia película, en la que determinados planos invertidos nos dan cuenta de ese cambio que se está produciendo.

Todo esto no funcionaría sin la presencia de una actriz capaz de hacer que nos sintamos proyectados en ella. Se trata de la actriz Sosie Bacon, quien realiza una estupenda interpretación reflejando el inicial control superior de la psiquiatra sobre sus pacientes y el camino gradual hacia un universo nada racional. Sosie Bacon hace algo muy difícil para cualquier actor o actriz: mantener esa línea de cambio de forma gradual y coherente. Ella es el centro y la referencia de los espectadores, por lo que resulta esencial que ese camino que recorre pueda ser compartido.

A su alrededor se crea un universo que va cambiando en su valoración al adentrarse en la locura en que se ve mezclada. Ese universo es el que le ofrece resistencia, la observa con extrañeza. El personaje de la doctora Cotter se encuentra incomprendida entre dos aguas; solo los espectadores sabes sus padecimientos.

Como hemos señalada en alguna otra ocasión, el cine de terror ha redescubierto la oscuridad gracias a las nuevas técnicas y dispositivos capaces de trabajar en condiciones de luz muy bajas, lo que también aprovecha los humanos temores ancestrales de los espectadores. El ahorro en luz de los filmes norteamericanos es cada vez mayor. Lo que tanto nos cuesta aquí, se lleva drásticamente allí. Ironías aparte, la fotografía pasa a ser un elemento esencial en la creación de ambientes y en esas figuras que salen de habitaciones cada vez más oscuras.

La realización, del filme, la escritura del guion y la interpretación de los actores hacen de Smile un disfrute en donde se nos da mucho, pero también se van desarrollando situaciones que se resuelven en lo inesperado. Lo "esperado" es esencial en el género de terror. Es el juego entre lo que esperamos ver y lo que se nos da a ver donde reside gran parte de ese extraño placer en el sufrimiento en la sala.

Joaquín Mª Aguirre 

 

Smile (2022)    

Director: Parker Finn

Guión: Parker Finn

Intérpretes: Sosie Bacon, Jessie T. Usher, Kyle Gallner, Robin Weigert, Caitlin Stasey, Kal Penn, Rob Morgan, Gillian Zinser, Judy Reyes, Jack Sochet...

Producción: USA

domingo, 25 de septiembre de 2022

No te preocupes, querida (Olivia Wilde 2022)

 

La película “No te preocupes, querida” (2022) tiene dos grandes virtudes. La primera es la interpretación de Florence Pugh, una actriz que va creciendo, de enorme personalidad y presencia en pantalla. Pugh nos ha dejado estupendas interpretaciones en todos los registros, de la comedia (Viuda Negra) a la tragedia (Lady Macbeth, Midsommar), pasando por Mujercitas, por la que estuvo nominada al Oscar. Pugh es una garantía interpretativa, con una presencia que fascina a la cámara en cualquier posición o ángulo. Su estilo es muy personal, una actriz intuitiva, con gran fuerza vital y que acierta en la construcción de sus personajes.

El segundo factor importante en la película es la meticulosa, matemática, dirección de Olivia Wilde, actriz y productora conocida por el gran público por su labor como actriz en la serie House, con ocho trabajos en su haber, de videoclips a dos largometrajes. Vemos en ella una gran capacidad creativa, una labor concienzuda de puesta en escena y de cuidado del detalle visual y narrativo.

Cuanto menos se sepa de esta película más se disfrutará de su compleja construcción, tanto de guion como visual, dos aspectos que no siempre van de la mano. Hay películas que hay que seguir con el ritmo que se nos propone, ser naif, estar mental y visualmente en cada momento en el lugar que se nos pide.

“No te preocupes, querida” es una historia que se desarrolla a su propio ritmo, algo esencial para el género esquivo en el que se mueve. Si la recomienda, no dé muchos detalles, Deje que los otros sigan el proceso natural de acceso a la historia.

La película destaca en la fotografía, dotada de un color y brillo particulares en función de los escenarios, algo que tiene pleno sentido para el relato, creando climas emocionales adecuados. También es destacable el montaje, que da en cada momento un ritmo adecuado, tanto a las escenas como en la gradación de la película, que va creciendo en tensión. La distinción en diversos niveles se refuerza con las diferencias visuales.


Un mérito de Olivia Wilde es la forma de tratar los espacios y la forma de encuadrarlos. El espacio es esencial en la trama de esta película, esa comunidad de Victoria, es algo más que un elemento continente, y por ello el tratamiento que se le da es de gran importancia para la comprensión. Wilde hace un trabajo milimétrico en su construcción visual. Cada plano responde a una meticulosa selección de los encuadres haciendo que visualmente resulte impecable tanto en los interiores como en ese barrio prototípico de los años cincuenta en el que se desarrolla la película.

El complejo guion es de Katie Silverman, que también fue autora del anterior largometraje de Wilde, un filme muy distinto a este. "No te preocupes, querida" se desarrolla sobre una historia creada por Carey y Shane Van Dyke.

La historia tiene mucho de fábula inquietante, que se resuelve en una dimensión moral, en una enunciación clara de aquello que denuncia y vamos descubriendo. El personaje de Pugh nos hace sentir la soledad y el aislamiento progresivo al que se ve sometida. Quizá sea ese contraste entre la fuerza de la actriz y la frialdad del entorno de donde resulte más atractivo este interesante filme.

"No te preocupes, querida" está construida sobre los pequeños detalles, sobre las formas, sobre los movimientos, convertidos todos ellos en signos de una realidad más allá de lo que vemos. Wilde nos sitúa junto a la protagonista para ir captando con ella el sentido que se nos escapa.

Nos gustaría poder extendernos aquí en los detalles de esta película, pero es mejor que sean los espectadores los que se adentren en ella de forma poco condicionada.

Joaquín Mª Aguirre

 

No te preocupes, querida (Don’t Worry, Darling 2022)

Directora: Olivia Wilde

Guion: Katie Silverman, sobre una historia de Carey y Shane Van Dyke

Intérpretes: Florence Pugh, Harry Styles, Chris Pine, Olivia Wilde, Kiki Layne, Gemma Chan...

Producción: USA 2022

domingo, 10 de julio de 2022

Thor: Love and Thunder (2022)

  

Dentro del Universo Marvel, Thor es un elemento extraño en muchos sentidos. El primero y más evidente es precisamente su carácter anterior al mundo de los cómics. Thor es un inserto proveniente de la mitología nórdica dentro del carácter sincrético que tiene el universo. Thor llega con Odín, Valkirias y Loki como acompañantes y con unos miles de años de recreaciones previas de historias escritas y diversificadas.

Con “rubio+músculos+martillo+Asgard & Family” se construye el mito de Thor. Pero hay que hacerlo dentro de un universo más amplio, rodearlo de enemigos propios y ajenos, es decir, ir más allá de los suyos tradicionales. Thor tiene su vida en Asgard, pero también en la Tierra y en otros planetas del universo. Thor es el héroe más vapuleado, al que de dejamos fondón y dándole a la cerveza, lejos de estar en forma. Quizá haya sido el que más ha padecido la inversión de su imagen para beneficio de la comedia. Esto se vio claro tras el intento dramático del segundo episodio en el que Kenneth Brannagh intentó hacer algo serio con él.

Thor y su hermano Loki, por su parte, han formado un dúo cómico rivalizando sus egos que ha hecho delicias en episodios anteriores. Por resumirlo, creo que Thor es el más vapuleado de los héroes siguiendo el principio de que cuanto más alto estás, más dura es la caída. Pero las caídas están muy bien en las comedias.

En Love & Thunder, Thor sigue la senda de Ragnarok, reírse de sí mismo llevándose al personaje de paseo por el suelo raso de las emociones, humanizando el mito y dotándolo de una comicidad plena. Pronto comprendieron que en el Universo Marvel no se podía basar todo en el músculo y que la comedia era la vía para conectar con un enorme público infantil, adolescente y adulto ensartando los niveles adecuados de complejidad para cada grupo. De esta forma se dan diferentes lecturas del mismo texto y todos salen contentos. Esto es lo que ocurrió en el día del estreno donde el público asistente reflejaba todos los posibles grupos de edad y salían cada uno satisfecho a su manera. Esto no es frecuente.

Mientras que los héroes viven sus comedias, los villanos viven sus tragedias. ¡Magnífico Christian Bale que pasa de ser el “Caballero oscuro” a un perfecto villano oscuro en esta película. Su drama individual tiene alcance cósmico y será la clave que dé sentido al filme en esa oposición entre "amores y truenos" que se nos propone.

En Thor: Love & Thunder está el amor, pero en modo alguno convencional, sino sesgado por el dolor de la fatalidad. Nos encontramos de nuevo a un magnífica Nathalie Portman que sabe dar los tres registros, el cómico, el heroico y el trágico en una continuo desfile de emociones y rostros cambiantes.

El guion de la película es bueno y sabe pasar de la épica a lo cotidiano, dejando que los personajes fluyan con naturalidad expresando sentimientos, luciendo vanidad, según el caso.

Donde los niños se ríen, los adultos comprenden el trasfondo de muerte y fatalidad que recorre la película desde su primera escena hasta la final, dos dolorosos paréntesis que sostienen el edificio narrativo. En el fondo, esta película tan divertida trata sobre cómo sobreponerse al dolor inmenso de perder lo que se ama, de que lo que queremos lo perdemos, como asegura una sabia canción chino.

En esta película es esencial el ritmo, porque lo es en la comedia y en la acción. Nadie se detiene demasiado en nada en busca de ese equilibrio entre las diversas tramas que convergen a través de los personajes en la historia central, la de los niños secuestrados a los que hay que liberar, una hermosa metáfora de los propios espectadores.

La atracción de actores consagrados hacia estas películas del género debe ser algo más que curiosidad. Es el caso de Russell Crowe, un Zeus histriónico y barrigón, muy político en su papel de rey de los dioses, que le ofrece la capacidad de reírse de sí mismo a través de una divertida interpretación del personaje que promete más en el futuro.

Una constante en los guiones de Thor son las representaciones teatrales de lo ocurrido en momentos anteriores y que nos muestra divertidas secuencias sobre cómo el pueblo digiere las historias de los dioses. De nuevo tenemos a un divertido Matt Damon haciendo de Loki y preguntándose sobre cómo van a contar en el futuro lo que está pasando. En la escena le acompaña como actor Sam Neil en el papel de Odin sobre el escenario. Es una forma divertida de plantearse la narración y sus transformaciones

Estupendos Chris Hemsworth y Tessa Thompson en sus tonos de comedia, llevando la épica adelante como Thor y la Reina Walkyria. Le asisten las apariciones de muchos otros personajes, como el reparto de los Guardianes de la Galaxia  que aparecen para la reconstrucción del universo de Thor en episodios anteriores.

Taika Waititi actúa en tres niveles, como director, como coguionista y como personaje, encarnando al pétreo Korg. Al margen de la actuación, su trabajo como director es organizar el sano caos que ha creado como guionista, darle forma para que los espectadores podamos pasar de uno a otro nivel emocional de forma eficaz. Y lo hacemos, llevados de un lugar a otro, saltando de espacios y de tonos.

Thor tiene su propio universo dentro del Universo Marvel. El tono cambia cuando forma parte de Los Vengadores y cuando es él el centro. La mezcla de tragedia y comedia, como señaló Charles Dickens, es lo que define a la vida. Hay ideas serias entre bromas y bromas en los momentos más serios. No es fácil sorprender en el Universo Marvel, pero todavía nos llevamos agradables sorpresas. Al final, aplausos de chicos y grandes.

Joaquín Mª Aguirre 

 


 

Thor: Love and Thunder (2022)    

Director: Taika Waititi

Guionistas: Taika Waititi, Jennifer Kaytin sobre los cómics de Stan Lee

Intérpretes: Chris Hemsworth, Christian Bale, Nathalie Portman, Tessa Thompson, Russel Crowe, Chris Pratt, Matt Damon...

Países: USA, Australia

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